Un Anciano de 95 años se casa con una chica joven de 25. En la noche de bodas deciden dormir en habitaciones separadas para evitar demasiadas emociones y porque el viejo roncaba como un cerdo.
La joven dispuesta ya en su cama espera la llegada del anciano marido. Unos minutos después, llaman a la puerta y entra el viejo en plena erección. Hacen el amor y el anciano regresa a su habitación.
Una hora después, la chica vuelve a escuchar que llaman a la puerta. Abre y entra de nuevo el anciano con una erección de caballo. Hacen de nuevo el amor, y se vuelve a su habitación.
Lo mismo ocurre una hora después. Cuando acaban, la chica, sorprendida le dice:
Estoy impresionada. He conocido muchos jóvenes que son incapaces de hacer el amor más de una vez por noche y tú me lo has hecho 3 veces.
¿3 veces? Pero… ¿Es que ya he estado aquí antes?