Hoy he visto a un negro con patinete. Creí que era el mío y me fui corriendo al garaje para comprobarlo.
Pero no, ahí seguía con la cadena puesta y pidiéndome agua y comida.
Una gitana entró a una farmacia y pidió un frasco de Frecuencia. La farmacéutica la miró y le dijo:
-Oiga, señora, en mis 30 años de experiencia en esta profesión nunca he oído ese producto. ¿Es algún tipo de perfume nuevo?
La gitana respondió:
-¡Y yo que sé! ¡El ginecólogo fue el que me dijo que me lavara el chirri con Frecuencia!
Un gitano le dice a su hijo:
-A vel Richal, ma dicho la siñorita que vas malamente con las matimáticas y quiero comprobarlo.
-Enga pápa, aqui esta er Richal pa respondel….
-La primera, ¿cuánto eee 4 x 4?
-Ayyy pápa, pos mu facil, eso es un TÓ TERRENO.
-Ele ahí mi gitanillo, mu bien, enga la segunda, ¿qué eeee 3 X 2?
-Uy pápa, pos que va a ser, eso es la OFERTA del CARREFOUR.
-La paya de la maestra que no entiende na, mu pero que mu bien.
-La urtima pa ver si serass Patriarca: Vamos con la fregoneta y pasamos por un melonar que tiene 200 melones, cholamos 100 melones, a ver Richal ¿qué queda?
-Pos pápa que va a quedal…..pos OTRO VIAJE.
Llegados a España desde Marruecos, el padre le dice al hijo:
-La vida en España no va a ser fácil. Intenta integrarte lo antes posible.
-Sí papá, lo haré.

Al cabo de 6 meses, el chico habla, lee y escribe perfectamente en castellano y, además, está estudiando oposiciones a funcionario de correos.
Para integrarse aún más, decide cambiarse el nombre. En el registro:
-Buenos días, quisiera cambiarme el nombre.
-A ver, ¿como te llamas?
-MOHAMMED.
-¿Y cómo quieres llamarte?
-Fernando.
-Muy bien, a partir de ahora te llamas Fernando.
El chico, muy contento, va a contarle a su padre lo bien que se está integrando.
-Papá, ¿sabes lo que he hecho para integrarme más? Me he cambiado de nombre.
-¿Qué has hecho qué?
-Ahora me llamo Fernando.
El padre cuando lo oye, le pega una hostia que la oyen en Tánger.
-¡Pero como has hecho eso! Es una deshonra para toda nuestra familia y su tradición!
-¡Pero papá¡, me dijiste que me integrara!
-¿Cómo has dicho que te vas a llamar?
-Fernando
Nuevamente, el padre le pega otro hostiazo que lo oyen en Fez y Casablanca.
El chaval se gira y piensa:
-¡Joder!, Hace diez minutos que soy como un español y ya tengo problemas con los putos moros!