Una pareja viaja a Israel de vacaciones con la madre de ella; durante el viaje ésta muere. Ante tal suceso, y ya que están allí, la hija propone enterrar a su madre en Israel, ya que su madre era muy creyente y cree que le gustaría ser enterrada en tierra santa.
El marido dice: No, de ninguna manera, a tu madre la llevamos a España.
La hija insiste: Pero a ella le encantaría. ¿Por qué te empeñas en que la enterremos en España?
Y responde el marido: Porque aquí en Israel enterraron a Cristo, y a los tres días resucitó y no quiero arriesgarme que suceda lo mismo con tu madre.