Dos viejos comiendo juntos en el comedor de la residencia, cuando uno de ellos dice:
-Sigue tu comiendo, que voy un momento al servicio.
El otro anciano, se termina el primer plato, el segundo plato, y el postre. Preocupado por el compañero, va al servicio a buscarlo, no sea que le haya pasado algo.
Al llegar, abre la puerta y se encuentra al otro viejo de rodillas junto a la taza, con la mano dentro, y la boca sucia llena de mierda.
-¿Pero qué te ha pasado?
-Que estaba orinando, estornudé, y se me cayó la dentadura en la taza y la estoy buscando…
-¿Y la boca sucia llena de mierda?
-Es que ya me he encontrado dos dentaduras, pero ninguna era la mía…