Chiste: Enano en el autobús

Ayer en el autobús subió un enano y se sentó a mi lado. Al frenar en una parada, el enano se resbaló del asiento. Entonces lo agarré del brazo y lo volví a sentar en su asiento.
Minutos más tarde, el enano se resbaló de nuevo y conseguí ayudarlo otra vez.
Al rato el enano inútil se resbaló por tercera vez y, ya molesto, lo agarré otra vez del brazo y le dije:
-¡¡Sujétate bien, idiota, o te vas a estar resbalando todo el trayecto!!
El enano me contestó:
-Por qué no te vas a la mierda gilipollas! Hace 3 paradas que intento bajar y tú no me dejas.