Una madre estaba amamantando a su bebé en el tren; como el bebé no se agarraba al pecho, la madre le dice:
-Vamos bebé, si no te tomas la leche se la tendré que dar al viejecito que tengo enfrente…
El niño seguía sin querer mamar y la madre le repite:
-Ay mi niño, si no te tomas la leche se la daré al viejecito.
Entonces, el viejo le dice:
-Señora, decídase ya que me tenía que haber bajado hace dos paradas…