
Un hombre está teniendo sexo con una mujer en el cementerio. Lo descubre el vigilante y le dice:
-Eh! Lo que está haciendo, aquí no se puede hacer. ¡Voy a tener que llamar a la policía!
-¡¡¡No, por favor, no lo haga!!!
-Está bien, con la condición de que, cuando termine, me preste a la mujer para tener sexo yo también.
-¡No! Si quiere le presto la pala y saque a otra.