Unos cuantos chistes malos y cortos, como deben ser.
Drácula entra en un bar de vampiros y pide una taza de agua caliente.
El resto de vampiros se cachondean de él, pero entonces saca una compresa y canturrea para sí mismo:
-Hornimaaans el sabor de una taazaa de teee.
-¿Sabes algún chiste de Citröen?
-Sí, C3
–¡Toc, toc!
–¿Quién es?
–Abraham.
–¿Cómo te vamos a abrir, si no nos dices quién eres?
-¿Aló, aeropuerto?, al habla Maripily ¿Puede decirme cuánto dura el vuelo de Madrid a Punta Cana?
-Sí, un minuto…
-¡AH!, muchas gracias…

-Cariño, ¿y si tenemos un hijo?
-Nos habríamos dado cuenta, ¿no?
Dos pulgas iban conversando por la calle y una le pregunta a la otra:
—¿Qué hacemos? ¿Vamos andando o cogemos un perro?
-Cabo García, ¡no le he visto en las prácticas de camuflaje!
-¡Muchas gracias, mi teniente!
-Papá, ¿Cuándo vamos a dejar de comer konguitos?
-Cuando se muera la cabra.
Llega un chico y le pregunta a su amigo:
-¿Viste el apagón de anoche?
-No, en mi casa se fue la luz.
–¿Como se declara el acusado?
–Indecente.
–Es «inocente».
– ¡¡Vale, muchas gracias. Adios!!
–¡¡Maldita sea… otro que se me va!!