Un político se dio cuenta que en los jardines de la Residencia del Presidente había objetos de valor susceptibles de ser robados durante la noche.
A tal efecto se contrató a un vigilante nocturno.
Otro político dijo:
-¿Cómo trabajará el vigilante sin instrucción?
Crearon un departamento de planificación y se contrató a dos personas: una para redactar un reglamento y otra para controlar el trabajo del vigilante.
También crearon el Departamento de Control de Calidad y se contrataron a dos personas más: Una para hacer los estudios pertinentes y otra para escribir los informes.

LLegados a este punto, el político pensó: ¿Cómo van a recibir el salario estas personas?
Y crearon dos puestos más para llevar a cabo este trámite.
El político, aún se preguntó: ¿Quién será responsable de estas personas?
Y crearon una sección administrativa para la que se contrataron a tres personas más: un oficial administrativo, un auxiliar y una secretaria.
Entonces el político dijo:
-Tras un año de funcionamiento, hemos gastado 18.000€ por encima del presupuesto, tenemos que reducir costes.
Y despidieron al vigilante.