Seguidamente, unos cuantos chistes graciosos para echar unas risas.

Un gnomo va a una farmacia.
-¿Me da una caja de condones?
Farmacéutico: ¿Control?
Gnomo: ¡No, no! ¡Sin troll!
Adoro los mensajes de voz.
Yo los detesto.
Sí, esos también molan.
El niño le pregunta a la mamá:
¿Mamá, de dónde venimos nosotros?
La madre responde: Hijo, venimos de Adán y Eva.
El niño replica:
¡Mamá! En la escuela nos dicen que venimos del mono.
La madre le responde: Hijo mío, una cosa es la familia de tu padre y otra cosa es la mía.
Un hombre llega al único hotel en un pueblo y pide una habitación.
El encargado le dice que sólo tiene una cama, en un cuarto compartido, pero que nadie la quiere, porque el otro huésped ronca muy fuerte.
Muerto de cansancio el sujeto l responde que no hay problema en compartir la habitación.
A la mañana siguiente, el encargado pregunta si durmió bien.
–Perfectamente, ¡muchas gracias!
–¿Y el señor de los ronquidos?
–Nada más entrar en la habitación le di un beso en la mejilla y una palmadita en la nalga. Se pasó toda la noche con los ojos abiertos y con el culo pegado a la pared!!!!
Una gitana entra en una farmacia y pide un frasco de Frecuencia. La farmacéutica extrañada le dijo:
-En 30 años de profesión nunca he oído ese producto. ¿Es algún tipo de perfume nuevo?
La gitana respondió:
-¡Y yo que sé! ¡El ginecólogo fue el que me dijo que me lavara el chocho con Frecuencia!
-Cariño, cuando hablas me recuerdas al mar.
–Qué bonito mi amor!!! No sabía que te impresionaba tanto.
–No me impresionas… me mareas!!!
¿Cómo te reconoceré?
Mido 1,60 y peso 58 kg. ¿Y yo a ti?
Llevo un metro y una báscula.