El último día de clases, los alumnos le llevaron regalos a la maestra:
El hijo del florista le entregó un ramo de flores, y la hija del confitero, una bonita caja de bombones. En eso, el hijo del dueño de la licorería se acercó cargando una caja grande y pesada. Al recibirla, la maestra se dio cuenta que algo escurría por la base.
Con el dedo recogió una gota del líquido y la probó.
– “¿Es vino?”, pregunta tratando de adivinar.
– “No”, responde el chico.
La maestra probó otra gota:
– “¿Champaña?”
– “No”.
– “Me rindo, ¿qué es?”
– “¡Un perrito!”
Chiste: El jubilado y el policía
La gente que todavía trabaja me pregunta a menudo que qué hago diariamente, ahora que estoy jubilado…
Pues bien, por ejemplo, el otro día fui a Madrid y entré en un edificio de usos múltiples del Ayuntamiento para presentar una documentación; sin tardar en la gestión ni cinco minutos.
Cuando salí, un Policía Local estaba poniendo una infracción por estacionamiento prohibido.
Rápidamente me acerqué a él y le dije:
– ¡Vaya hombre, no he tardado ni cinco minutos…! Dios le recompensaría si hiciera un pequeño gesto para con un jubilado…
Me ignoró olímpicamente y continuó rellenando la infracción.
La verdad es que me pasé un poco y le dije que no tenía vergüenza.
Me miró fríamente y empezó a llenar otra infracción alegando que, además, el vehículo no traía yo no se qué de la hora. Entonces levanté la voz para decirle que me había percatado de que estaba tratando con un cabrón, que le habían dejado entrar en la Poli porque no servía para otra cosa…
Él acabó con la segunda infracción, la colocó debajo del limpiaparabrisas, y empezó con una tercera.
No me achiqué y estuve así durante unos 20 minutos llamándole de todo, desde “sieso rebanao”, hasta h de p……
Él, a cada insulto, respondía con una nueva infracción. Con cada infracción que llenaba, se le dibujaba una sonrisa que reflejaba la satisfacción de la venganza…
Después de la enésima infracción… le dije:
– Lo tengo que dejar, porque… ¡Ahí viene mi autobús!
Desde mi jubilación, ensayo cada día cómo divertirme un poco.
¡Es importante hacer algo a mi edad, para no aburrirme¡
Chiste: Gitana en una Farmacia
Una gitana entró a una farmacia y pidió un frasco de Frecuencia. La farmacéutica la miró y le dijo:
-Oiga, señora, en mis 30 años de experiencia en esta profesión nunca he oído ese producto. ¿Es algún tipo de perfume nuevo?
La gitana respondió:
-¡Y yo que sé! ¡El ginecólogo fue el que me dijo que me lavara el chirri con Frecuencia!
¿Culpable o Inocente?
Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino, y por eso, desde el primer momento se procuró un “chivo expiatorio”, para encubrir al culpable.
El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas esperanzas de escapar al terrible veredicto: ¡La horca! El juez, también comprado, cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de El tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras ‘culpable’ e ‘inocente’. Tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino”.
Por supuesto, el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: ‘CULPABLE’. Y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria.
El juez ordenó al hombre tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon… “pero, ¿qué hizo…?, ¿y ahora…?, ¿cómo vamos a saber el veredicto…?”
“Es muy sencillo, respondió el hombre… es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué”.
Con un gran coraje disimulado, tuvieron que liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Humor: Crucigrama
Humor y resentimiento guiaron este hombre despechado a elaborar el siguiente crucigrama:
Horizontales
1.-Lo que me rompió.
2.-Lo que dijo que yo era para ella. Símbolo químico del elemento que me faltaba cuando me enteré de que me engañaba.
3.-Lo que hacían mis palabras de amor en su cabeza. Consonantes de “perdedor”.
4.-Nota musical (de nuestra canción). Mi única posibilidad para encontrar a otra chica.
5.-Número de veces que me creí sus mentiras. Nombre del tío con el que me engañaba normalmente.
6.-Aunque cuando yo la pille estaba con… Raíz de la palabra cuyo significado ella desconoce.
7.-Tiempo que decía que me querría.

Verticales
1.-Lo que me puso.
2.-Las veces que lo hizo. Su última frase fue: “pero si esto me duele más a mí que a …”
3.-Lo que hizo cuando le dije que yo aún la quería. Lo que tristemente haré a partir de ahora con las citas que me organice mi madre.
4.-Mis iniciales. Hasta donde me dijo que estaba de mí (al revés).
5.-Primera palabra del graffiti que hice en la puerta de su casa. Comienzo de la segunda palabra (sinónima de la anterior).
6.-Número de veces que vimos en el cine la peli que yo quería. Ciudad donde suele finalizar el rally que comienza en la ciudad a la que ella me dijo que iríamos este verano.
7.-Su respuesta a todos mis planes para hacer cosas juntos. No es casualidad que Alicia, con la palabra malicia, …
Chiste: Padre, me quiero confesar
Un hombre entra al confesionario en una Iglesia:
– Padre, me quiero confesar.
– Si hijo, dime ¿Cuáles son tus pecados?
– Padre… he sido infiel a mi esposa, soy productor de cine, la semana pasada me acosté con Jennifer Lopez, y esta semana he tenido una orgía super ardiente con Cameron Díaz y Angelina Jolie a la vez.
– Lo siento hijo, pero no te puedo absolver.
– Pero… ¿Por qué no, Padre? Si la misericordia de Dios es infinita!
– No jodas!!, ni Dios ni yo te vamos a creer que estas ARREPENTIDO!!!!
Chiste políticos, Cristiana sepultura
Viajaba en un autobús una comisión especial de diputados de todos los partidos, para analizar los problemas agrarios. En una de las tantas curvas el conductor del autobús perdió el control y chocaron contra algunas rocas.
Después de algunas horas llegan al lugar de los hechos, ambulancias, Guardia Civil y el Ejército para tratar de dar auxilio a los lesionados, pero no había ninguna persona entre los restos del autobús. Empezaron las investigaciones y la Guardia Civil se dio cuenta de que cerca del accidente había una casa a donde fueron a preguntar.
Salió un campesino de la casa a recibirlos, y le preguntan:
– ¡¡¡Oiga, Usted!!! ¿Vio a los políticos que se accidentaron?
– ¡¡Sí, sí los vi!! ¡¡Ya les di cristiana sepultura!!
– ¡¡No me diga que todos estaban muertos!!
– ¡¡Bueno… algunos decían que no, pero ya sabe usted como mienten esos hijos de puta!!!
Chiste: Psicológos vs Abogados
Llega un joven a la biblioteca de la Universidad que estaba repleta de gente… Encontró un lugar al lado de una llamativa rubia y le preguntó en voz baja:
-“Está ocupado??? Te importa si me siento a tu lado???”
La chica le respondió en voz alta:
-“¡No quiero pasar la noche contigo!!!”
Todos los estudiantes que estaban en la biblioteca clavaron su vista en el joven, quien muy avergonzado se retiró a otra mesa, que también tenía un asiento libre. Después de unos minutos, la chica se encaminó a la mesa del joven y le dijo:
-“Estudio psicología y sé perfectamente en lo que piensan los hombres. Te hice sentir avergonzado ¿verdad?”
El joven le contestó en voz muy alta:
-“Queeee…. $50.000 el anal???? ¡¡¡Es carísimo, estás loca!!!”
Todo el mundo en la biblioteca clavó la vista en la rubia que estaba en shock y no sabía que hacer. Quería que la tierra se la tragara. Entonces el joven le susurró al oído:
-“Yo estudio Derecho… y se como hacer que una persona parezca culpable»
La cortadora de cesped
Un día se estropeó nuestra cortadora de césped eléctrica… Mi mujer me insistía en que debería arreglarla… Yo siempre encontraba otras cosas mas importantes que hacer y me olvidaba de la segadora. Un buen día ella encontró un muy sutil modo de convencerme: Cuando llegué a casa, me la encontré agachada en el césped, que estaba muy alto, recortándolo con su tijerita de costura… Eso me llegó al alma…, me emocioné… Entré en casa y volví después de unos minutos llevándole su cepillo de dientes… Se lo entregué, y le dije:
– “Cuando termines con el césped, podrías también barrer el patio…”
Después de aquello, no me acuerdo de nada…Estoy en blanco….Los médicos dicen que volveré a andar, pero que cojearé el resto de mi vida…. !!!!!

