Chiste corto

– Voy a bailar a la pista de braille.
– Será de baile.
– Es que voy muy ciego, tía.

Humor: eutanasia

Anoche, mi mujer y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la vida. Estábamos hablando de la idea de vivir o morir.

Yo me puse profundo y le dije: «Nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella, si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen vivo, prefiero morir».

Entonces… ella se levantó con una cara de admiración… y la cabrona desenchufó el televisor, el ordenador, el ipod, el móvil, la play station y me quitó la cerveza.

¡¡¡Qué hijaputa… casi me muero!!!

a computer screen with a video game on it

Chiste: Catalanes independientes

grayscale photography of wedding coupleSe va a casar un hijo de Artur Mas con una chica de Valladolid. Antes de la boda, Mas le da los últimos consejos a su hijo:

– Hijo cuando llegues al convite abre la puerta a tu mujer para que pase primero. Que vean que los catalanes somos EDUCADOS.

– Cuando llegue el momento del baile, hazlo con tu suegra. Que vean que los catalanes somos GALANTES.

– Cuando llegue el momento de las copas, invita a todos. Que vean que los catalanes somos GENEROSOS.

– Cuando estés a solas con tu mujer en la habitación, trátala con delicadeza, que vea que los catalanes somos DELICADOS, acaríciala, que vea que los catalanes somos CARIÑOSOS y cuando estés preparado, hazte una «paja», que vea que los catalanes somos INDEPENDIENTES.

Chiste: El borracho y el cura

Un borracho oliendo insoportablemente a orujo se sube a un autobús y se sienta al lado de un cura. Saca una petaca y da un largo trago, tras lo cual se pone a leer un viejo periódico que llevaba en el bolsillo.

El cura le ignora disimulando su incomodidad. Al rato, el borracho le pregunta:

-Oiga padre, ¿puede decirme que es lo que causa la artritis?

El cura, molesto, le responde sarcásticamente:

-Ciertamente la vida profana, el andar frecuentando mujeres mundanas, los excesos con el tabaco y el alcohol; esas borracheras que terminan en noches de putas…Y muchas más de ésas basuras y porquerías.

-¡Pués vaya mierdaaaa!, responde el borracho volviendo a la lectura.

Un momento después, el cura, pensando en lo que le dijo, decide disculparse y le pregunta en tono comprensivo:

-Disculpe usted, no quise ser tan rudo hijo mío…¿Desde cuándo sufre de artritis?

-¿Yoooo? No joda padre. A mí no me pasa nada. Sólo estaba leyendo un artículo del periódico que dice que el Papa sufre de artritis desde hace varios años.