
Chiste: Sexo entre médico y paciente
Un médico se encontraba sentado en la silla de su consultorio, después de haber mantenido relaciones sexuales con su paciente.
Pensando en lo que había hecho, su conciencia le repetía:
– ¿Pero cómo hiciste eso? ¡Qué vergüenza, perdiste toda la ética profesional!
– Dios míoooooo….. que has hecho?
Al rato de estar culpándose de sus actos, observa que sobre su hombro derecho aparece un diablillo que le dice:
– Escúchame. . no seas idiota… ¡hay una cantidad exagerada de médicos que tienen sexo con sus pacientes! ¿qué te crees? ¿que eres el único? Hazme caso… es de lo más natural del mundo…. quédate tranquilo!!!
El médico convencido:
– tienes razón, si yo no hice nada malo.
Al terminar de decir eso, en su otro hombro aparece un angelito y le replica al oído:
– ¡¡¡Acuérdate que eres veterinario, VE-TE-RI-NA-RIO, gilipollas!!!
Chiste: En el psiquiátrico
En un hospital psquiatrico,
se juntan un sádico, un asesino, un necrófilo, un zoófilo, un pirómano y un
masoquista
Estan sentados en el jardin del hospital sin saber como ocupar su tiempo.
Aburrido, el zoófilo dice:
-» Y si nos follamos a un gato?»
Entonces el sádico dice:
-«Eso, vamos a follarnos a un gato y después lo torturamos !!!»
Dice el asesino:
-» Vamos a follarnos a un gato, torturarlo y después matarlo !!!»
Dice el necrófilo:
-» Vamos a follarnos a un gato, torturarlo, matarlo y después nos lo follamos otra vez !!»
Dice el pirómano:
-» Vamos a follarnos a un gato, torturarlo, matarlo, volver a follarlo otra vez y le prendemos fuego !!»
Se hace un repentino silencio, y todos miran al masoquista, y le preguntan:
-» Y tu ??, ¿¿no dices nada ??
Y dice el masoquista:
-» MIIIIAAAAUUUUUUUU !!!»
Chiste: La anciana y los pedos
Una anciana acude al doctor, y le dice:
– «Doctor, tengo un problema de gases, aunque no es demasiado molesto: la cosa es que mis pedos nunca huelen y además siempre son silenciosos. De hecho, debo de haberme tirado como veinte petardetes desde que entré en la consulta. Usted no se ha dado cuenta porque son silenciosos y no huelen».
El doctor dice:
– «Ya veo. Bien, tómese estas píldoras, y vuelva a verme la próxima semana».
La semana siguiente la mujer regresa.
– «Doctor», dice, «No sé qué demonios me dio, pero ahora el tema es que mis pedos… aunque siguen siendo silenciosos… ¡apestan terriblemente!».
El doctor dice:
– «!Perfecto! Ahora que hemos solucionado esa sinusitis, vamos a tratar su problema de oído.
Chiste: Monjas ante San Pedro
Un grupo de monjas va pasando por delante de San Pedro para entrar al cielo. Entonces éste le pregunta a la primera,
– Hermana Verónica, ¿Ha tocado usted un miembro masculino alguna vez?
Ella le contesta que sí, pero que sólo lo tocó con un dedito.
– Pues hermana, lávese el dedo aquí en el agua bendita, y luego entra.
A la segunda monja le hace la misma pregunta, y ella le responde que sí pero sólo con la mano.
– Entonces… Hermana Gertrudis, lava la mano en el agua bendita, y entra.»
De pronto llega corriendo y empujando la hermana Maripuri y se coloca al frente de la fila.
– ¿Por qué tanto apuro, hija mía?», le pregunta San Pedro.
Y la hermana responde:
– Porque si tengo que hacer gárgaras con esa agua bendita, quiero hacerlo antes de que la hermana Remigia se lave el culo.



Dos amigas hablando:
Pregunta el marido a la esposa: