En mitad de la noche, Pepito se levantó a por un vaso de agua. Cuando pasaba por la habitación de sus padres escuchó muchos quejidos y suspiros; se asomó y sorprendió a sus padres haciendo el amor. Antes de que su padre pudiera reaccionar, Pepito grita:
-“¡Bravo, el juego de montar a caballo! ¿Puedo montarme en tu espalda, papá?”
Contento porque el chico no hiciera preguntas indiscretas y viendo, además, la oportunidad de seguir en lo suyo, el papá acepta. Pepito saltó sobre su espalda y empezó a cabalgar muy contento. Pronto la mamá de Pepito comenzó a jadear y a hacer ruidos extraños. Entonces Pepito advierte:
-“¡Cuidado papá, ésta es la parte en la que el lechero se emociona demasiado y me tira!”
Silogismo 2
Al día siguiente, el camarero acaba de abrir el bar cuando de nuevo, atónito, ve como el mismo señor del día anterior entra en el bar. El señor se acerca hasta él y le dice: